El prospecto de una entrevista de trabajo inminente es suficiente para ocasionar a cualquier persona noches sin dormir y sudores fríos… y esto es sólo antes de la entrevista. Si esta ansiedad continúa hasta el día de la entrevista puede eliminar por completo su chance de obtener el ansiado puesto.  Afortunadamente hay un simple proceso para sobreponerse a estos nervios y asegurar que saque el máximo provecho de su entrevista de trabajo.

Cambie su actitud

El primer paso para vencer la ansiedad es cambiar completamente su forma de pensar respecto a la entrevista. Para la mayor parte de personas la entrevista es considerada como un sinónimo de un intenso periodo de preguntas, lo que permite a la compañía hacer juicios acerca de su aptitud para el puesto. Aunque esto pueda ser parcialmente cierto, la entrevista es también una oportunidad para que Ud. pueda hacerse un juicio sobre la empresa. Es su única oportunidad de darse cuenta si es que trabajar para esta compañía le conviene o no a Ud. Una vez que adopte esta forma de pensar, habrá ganado nuevamente el sentimiento de control que muchas veces se pierde tan pronto como la persona entra a la sala de entrevista.

 Antes de la entrevista:

Asegúrese de saber lo siguiente: 

– La hora, duración y lugar de la entrevista 

– Cómo llegar al lugar de la entrevista, así como un plan de contingencia en caso que tenga algún inconveniente. 

– De qué forma será la entrevista: ¿una situación de uno a uno o una tarea grupal?

– Qué se requiere llevar, por ejemplo: CV, la carta de invitación a la entrevista, mapa etc.

– Decida que ponerse la noche anterior. El atuendo deberá ser uno en el que se sienta cómodo y confiado pero también deberá hacerlo lucir inteligente y exitoso, bien dice el dicho: “Vístase para el trabajo que desee obtener”. Acuéstese temprano

Preparación

La cosa más importante que puede hacer para vencer los nervios es estar preparado. Preocuparse por no saber suficiente es con frecuencia la causa más común de nerviosismo en los candidatos. Investigue todo, no sólo acerca de la compañía a la que está postulando, sino también acerca de la persona que lo entrevistará (si esta información está disponible). Tener algún tipo de conocimiento previo de su entrevistador no sólo lo hará verse más humano y menos proclive a verse un monstruo aterrador, sino que además inevitablemente esto se transmitirá a su entrevistador y esto lo impresionará.

Prepare respuestas seguras para las preguntas obvias que le harán y siempre hágalo de forma que muestren cómo Ud., por encima de otros postulantes, es el más apto para el puesto en cuestión. Puede ser de ayuda hacer una entrevista de prueba con alguien de confianza, que le pueda dar un feedback honesto y constructivo.

También es importante preparar preguntas que quiera hacerle al entrevistador, para darle la oportunidad de venderle el potencial de la empresa para Ud.  Con esto no sólo reforzará la forma de pensar positiva ganada previamente a la entrevista, sino que además explícitamente mostrará al entrevistador que Ud. está interesado en obtener este puesto en particular y tiene la confianza suficiente para hacer preguntas directas y asertivas.

La primera impresión

Lograr una primera buena impresión es fundamental, ya que muchas personas toman una decisión acerca de nuevas caras en los primeros segundos. Por ello asegúrese de ser cortés, dé la mano con firmeza y sonría. Esto debe ser hecho con todas las personas que hablen con Ud. en caso que el entrevistador les pregunte qué opinión se formaron de Ud. una vez que haya partido.

El lenguaje corporal es clave y  aunque es difícil lograrlo los candidatos deben asegurarse de parecer alertas pero relajados. Se debe apuntar a parecer confiado sin cruzar la línea de la arrogancia. El contacto visual debe mantenerse y evitar las exageraciones en logros etc.  No se recueste en la silla, esto puede hacerlo parecer aburrido o desinteresado, pero tampoco se siente al borde de la silla (mucho menos se apoye en el escritorio del entrevistador). Recuerde que la entrevista no es sólo acerca de sus respuestas, los candidatos deben hacer el esfuerzo de escuchar las preguntas del entrevistador y de acuerdo a esto desarrollar de alguna manera una “conversación” con ella o él. Al contrario del sentimiento que probablemente lo embarga, el entrevistador es un ser humano, y por ello además de sus habilidades, educación y experiencia, calificará que tan bien Ud. encaja en la organización a un nivel social.

 ¿Qué le preguntarán?

 

 No hay forma de ganar la posición si es que Ud. no está preparado para hablar de sí mismo, nadie va a hacer eso por Ud. Respuestas de “si” y “no” no son suficientes y no proveen al entrevistador de ningún tipo de información respecto a sus competencias, habilidades, personalidad.

Si le hacen una pregunta y no sabe la respuesta de inmediato, tome su tiempo para pensar.

Sea positive, no tiene caso señalar su fallas y negar sus fortalezas. Hable de lo que hace bien, de sus logros,  no parecerá arrogante, puede estar seguro que otros candidatos no serán modestos.

Si no entiende algo pregunte, pídale al entrevistador que le repita la pregunta, en vez de dar una respuesta rara que no tenga relación con la pregunta inicial.

Muchos le temen a las preguntas extrañas, tales como: ¿si Ud. fuera un animal, cuál sería?, estas preguntas no son sólo acerca de la respuesta que dé, sino también miden la capacidad de actuar bajo presión, ser creativo e incluso su sentido del humor. Si se le pregunta cuál es su debilidad, sea honesto, pero indique que está haciendo para mejorar en ese punto. Ningún entrevistador cree que existe el candidato “perfecto”.

Es práctica común de los entrevistadores pedir al candidato que haga algunas preguntas,  por ello es una buena idea preparar un par de ellas. Idealmente deben ser preguntas acerca de la empresa o la naturaleza del puesto; no del sueldo o del horario de trabajo, esto puede ser discutido más adelante.

Si los candidatos usan su sentido común y se preparan es difícil que le vaya mal. Póngase en lugar del entrevistador y considere que respuestas podrían impresionarle si estuviera en su lugar.

Después de la entrevista

Ya sea que la entrevista resultó un éxito o no, trate de dejarla fuera de su mente tan pronto salga de la sala de entrevistas. Si Ud. se lamenta mucho de lo mal que le fue esto pudiera tener un impacto negativo en subsecuentes entrevistas que pudiera tener.  Tenga en cuenta que aunque esta vez no haya tenido éxito, la experiencia le ha dado una excelente práctica para la siguiente. Prepárese exactamente de la misma forma  para las siguientes entrevistas.