Alexander Kohn

 

Alexander Kohn, director comercial de Avon, hace una pausa para reflexionar sobre la verdadera cara de una corporación de 125 años: su gente.

Por Stefano De Marzo

Antes de recibir a Aptitus en su oficina, Alexander Kohn tuvo una breve entrevista con un nuevo colaborador de la empresa que dirige. “Cuéntame un poco, ¿cuál es tu primera impresión?”, le preguntó el director comercial de Avon Perú, la compañía cosmética de venta directa más grande del mundo. Al colaborador, le impresionó el trato entre la gente, el compromiso que hay para impulsar la organización y el alto nivel de profesionalismo en las prácticas. Asimismo, resaltó la diversidad de nacionalidades que existen en una sola oficina de Avon.

Alexander Kohn asegura que uno de los beneficios de ser una corporación global es que la empresa invierte en brindar experiencias internacionales. Colaboradores de la filial en Lima ya han podido tener un recorrido por algunos puntos del cluster regional. Incluso, él mismo es un ejemplo de esta movilidad horizontal. De origen venezolano, se inició en la corporación en Inglaterra. Luego, estuvo en España, asumió una jefatura de ventas y marketing en Italia para finalmente ocupar la posición de director comercial en el Perú desde hace un año. No obstante, Alexander asegura que su caso no es exclusivo.


 “Involucrar grupos de alto desempeño en la resolución de problemas puntuales, ha sido exportado hacia otras operaciones”


“La empresa tiene un sistema muy abierto en el que apoya a sus colaboradores durante todo el año con un plan de desarrollo”, señala el ejecutivo. Asimismo, califican el liderazgo desde un enfoque cuántico. “Si eres responsable por los resultados, tomas decisiones o si eres abierto y directo en las conversaciones”, añade Alex. De este modo, Avon busca dar también experiencias en otras áreas. Alrededor del año involucran a diversos colaboradores para que experimenten lo que es estar en ventas. Esta práctica brinda a sus beneficiarios una inesperada visión enriquecedora de la organización. Pero, señala Alex, eso sí se puede esperar de una empresa como Avon. Porque, recalca, tienen el potencial para llevarlo a cabo.

Asuntos de suma importancia

125 años no es poco tiempo en el mundo de los negocios. Llegar a una edad similar puede ser explicada, en parte, por la gente que ha laborado en la empresa y ha compartido valores a lo largo de la historia. Alex asegura que la gestión humana en Avon es un asunto de suma importancia. “Puedo decir que Recursos Humanos es un business partner dentro de la organización. Es un socio real en el negocio”, señala.

¿Por dónde pasa la estrategia de gestión humana en una trasnacional como Avon? Su director comercial apunta que a nivel internacional la corporación está muy enfocada en el desarrollo del talento y la retención del mismo. “Tal es así que en todo el  mundo Avon tiene un cronograma de gestión humana que abarca todo el año. Con distintas fechas que vamos marcando, desde la evaluación del talento top, pasando por la revisión de los planes de desarrollo, hasta el momento del feedback formal. Esto, porque nos interesa que siempre exista un calendario formal de gestión humana que se integre con la operación a nivel mundial”. La dinámica es acompañada con herramientas de TI que les permiten, no solo hacer un seguimiento, si no también un análisis, un estudio, en palabras del ejecutivo. “Tratamos de que todas las decisiones de gestión humana y del negocio estén integradas para que seamos uniformes lo más posible a nivel mundial, regional y a nivel de cluster”.

¿Cómo es que estas políticas se traducen en un mejor funcionamiento de la compañía? Una vez al año realizan una encuesta sobre cómo está el clima laboral en la empresa. Los resultados han sido estupendos en el Perú. En líneas generales, asegura Alex, la región cuenta con características muy positivas de satisfacción. “También vemos que hay una rotación mucho más baja con respecto al mercado y eso significa que los asociados que entran a la operación de Perú están contentos. La baja rotación nos da la seguridad de que es así”.

El ejecutivo añade con orgullo que una práctica nacida de manera local ha sido replicada en otros países de la región. “Tengo que decir que la idea de involucrar ‘task forces’, grupos de alto desempeño en los que nuestros asociados de alto potencial lideran equipos para resolver problemas puntuales, tácticos en la operación, ha sido exportado”.  El sello “Made in Perú” se deja sentir en el continente.

Finalmente, Alexander Kohn ofrece luces de lo que como compañía aspiran en términos de capital humano. “Lo que buscamos es gente que sea responsable por sus resultados. Gente que tome decisiones. No estamos buscando robots. Queremos que las personas tengan coraje para tomar decisiones. Buscamos gente que siempre sea abierta y directa en lo que son las discusiones”. Gente que hable sin tapujos, desprovistos de maquillaje. Al natural y con transparencia.

 Foto: Elías Alfageme

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