Por Teresa Huapaya

Se dice mucho de los jóvenes de hoy, pero no específicamente recalcan los buenos atributos que tenemos. Dicen que somos “la generación malcriada que quiere cambiar el mundo”, a nuestra manera. Somos conocidas también como las primogénitas de los Baby boomers y a la vez somos identificadas como la generación Y, nacida en una etapa en la que la tecnología ya estaba muy avanzada y era un tiempo de prosperidad económica.

 En mi opinión, prefiero que nos conozcan como las jóvenes impacientes con ganas de triunfar en el mundo laboral, aquellas mujeres que cargamos una mochila repleta de conocimientos, aportes  e innovaciones para mostrárselos mediante nuestra performance a la empresa que nos acoja.

 Así como en nuestro proceso de ser mujer experimentamos cambios constantemente, el ser millennial nos permite renovarnos cada cierto tiempo. De esta manera, adquirimos nuevos conocimientos para crecer profesionalmente. Además de ser multitasking lo que nos lleva a desempeñar correctamente diversos roles en nuestra vida personal como laboral.

 Según un estudio de PWC, las mujeres millennials estamos un paso más adelante que el género masculino en el ámbito laboral, ya que existe un nuevo perfil de las jóvenes profesionales, la cual nos cae como anillo al dedo.

  • La generación femenina millennial está mucho más preparada educacionalmente hablando que sus generaciones anteriores y está ingresando en la fuerza laboral en un número mucho mayor que sus antecesoras.
  • Las mujeres millennial poseen una mayor seguridad en sí mismas y confían en sus posibilidades de crecimiento profesional.
  • Las mujeres millennial buscan que sus empleadores tengan un amplio record de “diversidad en el trabajo”.
  • Se espera que la generación millennial conduzca un cambio sin precedentes en el estilo de vida y la cultura organizacional.
  • Las mujeres millennial esperan recibir retroalimentación de forma regular sobre su desempeño y aunque tienen altos conocimientos tecnológicos, prefieren que este aprendizaje se realice de forma presencial.
  • La experiencia laboral internacional es una de las proyecciones de carrera más comunes en las mujeres de esta generación.
  • La reputación del empleador y del sector donde se desempeña la empresa importan mucho para esta generación de mujeres.

En palabras de Lizette Alalú, gerente de operaciones de Great Place to Work, la mujer millennial reivindica la igualdad de género y de hecho empieza a competir con el hombre en casi igualdad de oportunidades, lo que la lleva a poder estudiar y capacitarse para la profesión que así lo desee, incluso en una carrera profesional que años antes había sido considerada como netamente masculina.

Cabe decir que en la actualidad la generación Y, representa el 25% de la fuerza laboral. En el 2025, se estima que llegará a triplicarse. Otro dato importante es que existen tres criterios que las empresas deberían tomar en cuenta con respecto a los millennials, estos son:

El 41% detesta los trabajos aburridos

El 23% se desmotiva por no poder manifestar sus capacidades en el trabajo

El 20% es no puede conectarse con el estilo de su superior

En conclusión, los millennials, apreciamos mucho más nuestro crecimiento profesional en la empresa más que una estabilidad económica. Como lo dije en un principio tratamos de reemplazar a un superhéroe que quiere dejar marca en el mundo con nuestras acciones.