Acabas de ser contratado en una empresa transnacional que tiene operaciones en EEUU, América Latina, Europa, Asia y Medio Oriente. Uno de los filtros importantes en tu proceso de selección fue el conocimiento del idioma inglés el cual pasaste satisfactoriamente por los años de dedicación que te demandó estudiar ese idioma. Cuando te citaron para decirte que empezarías a trabajar en los próximos días te comentaron que la empresa tiene una estructura matricial y que no solo dependes jerárquicamente de tu jefe en Perú, sino que también tendrás que reportar al gerente regional de América Latina en Argentina, al Gerente de División de Productos de Consumo masivo en Londres y tendrás que coordinar semanalmente los despachos de mercadería con la división de Operaciones en Singapur.

Interactuar con todas estas personas te emociona bastante, pero igual sientes un temor por no saber cómo comunicarte con ellos de la mejor manera, no conoces su cultura o su forma de trabajar y entablar relaciones con personas de otros países. Está de más decir que los nuevos tiempos necesitan de trabajadores capaces de desenvolverse en distintos ámbitos. Hasta hace no mucho, el trabajo globalizado podría haber sido entendido sólo para los ejecutivos que tienen comunicación directa con mercados ajenos; pero eso ya no es del todo verdad, acá algunos puntos curiosos para que sepas como entablar una buena relación con trabajadores extranjeros.

En Estados Unidos:

  • La competencia persona-persona es considerada como saludable y constructiva, que eso no te intimide.
  • El ritmo de vida es rápido y existe un énfasis en la puntualidad y la eficiencia.
  • Los norteamericanos se muestran tremendamente amigables en el primer encuentro, lo que no puede ser entendido como amistad o un buen negocio.
  • Se brinda un gran incentivo al desarrollo emprendedor, por lo que siempre podrás tener un espacio para las nuevas ideas y proyectos.
En Medio Oriente
  • No niegues los ofrecimientos de hospitalidad porque es una verdadera ofensa.
  • No expreses admiración por los objetos de valor de un árabe pues, de lo contrario, éste se verá obligado, por su honra, a regalártelos.
  • Saluda en primer lugar a los empresarios de posición y calificación más altas.
En América Latina
  • El ritmo de los negocios es lento, salpicado de reuniones y memorandos. Paciencia.
  • Frases populares como “lo tengo que estudiar” o “lo llamo de vuelta”, significan cualquier cosa menos lo que textualmente dicho.
  • Los acuerdos son complementados personalmente, casi nunca por teléfono, carta o fax.
  • Se prefiere la formalidad. Se evita el uso de nombres propios mientras no se establezca un relacionamiento más profundo.

 *Resultados basados en un estudio realizado por la American Graduate School of International Management de Arizona, Estados Unidos y el apoyo de internet.