Iniciativa por los Jóvenes, programa promovido por Nestlé, busca generar oportunidades de empleo entre miles de millennials sumidos en la informalidad. Juan Gabriel Reyes, CEO para Perú, comparte su visión sobre cómo luchar contra la informalidad laboral.

Por: Luis Felipe Gamarra

La informalidad laboral persiste como uno de los principales retos para el desarrollo del Perú. Según la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil), el empleo informal alcanza al 70 % de los trabajadores, pero dentro de las empresas formales, más del 20% labora sin contratos formales. Entre la población juvenil, el desempleo juvenil alcanza una tasa de 8.4% — cuatro veces más que la tasa de desempleo en adultos— pero el porcentaje de jóvenes entre los 15 y los 29 años en trabajos de carácter informal alcanza el 78%, lo que implica que 8 de cada 10 jóvenes trabajan sin ningún tipo de beneficio, probablemente con un salario por debajo de la remuneración mínima, tal como Jovi Herrera y Jorge Luis Huamán, quienes perdieron la vida durante el incendio en la zona conocida como Las Malvinas, atrapados en un contenedor porque sus empleadores los encerraban con llave durante todo el día.

Para Juan Gabriel Reyes, CEO de Nestlé para Perú y Bolivia, se necesita un marco normativo que flexibilice el empleo, sobre todo entre los jóvenes, para que casos como los de Jovi y Jorge Luis no se repitan nunca más. No obstante, mientras los políticos se ponen de acuerdo, Reyes considera que es posible tomar acción desde el sector privado. En ese sentido, en el marco del II Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico, el programa Iniciativa por los Jóvenes, liderado por Nestlé, logró comprometer a 37 empresas de la región para promover hasta 17,000 oportunidades de trabajo y prácticas laborales a jóvenes de Chile, Colombia, México y Perú, a partir del llamado Acuerdo por la Empleabilidad Juvenil de la Alianza del Pacífico, firmado el pasado 2 de junio en Santiago, Chile.

¿Por qué surge ahora esta preocupación de las empresas por el empleo juvenil?

Lo que ocurre ahora es que el problema se ha visibilizado. En el pasado, hace 30 años, había desempleo en Europa, en África, en Asia, en América Latina, pero cada territorio trataba de resolver ese desafío desde una lógica individual. Ahora, que la velocidad de la comunicación nos permite comprender la dimensión del desafío, somos capaces como organizaciones de poder proponer planes a mayor escala, no solo desde los gobiernos, sino desde las empresas privadas, que son las grandes generadoras de empleo.

Ni en su generación ni en la mía hubo empresas que firmaran acuerdos para emplear o capacitar una masa importante de jóvenes, y aún así estamos acá. ¿No es ponerle más fáciles las cosas en esta lógica de que los millennials se merecen todo?

No, para nada. Las cifras de desempleo no son un montaje, son una realidad, y en el Perú es un porcentaje que llega al 20%. Pero cuando hablamos de informalidad y subempleo, el porcentaje podría llegar hasta 40% o 50%. Lo que pasa es que los jóvenes son realmente guerreros y buscan su destino y salen en busca de oportunidades, como decimos en Colombia, están en el rebusque. Es un problema latente, no se trata de darles un trato especial a los millennials.

Imagino que muchos empresarios comprenden esta realidad, pero ¿por qué le interesó particularmente el tema a los directivos de Nestlé, para liderar esta iniciativa?

Somos compañía con visión de futuro, con 150 años de existencia a nivel global, que ha pasado por todos los últimos periodos de la historia: depresión, guerras mundiales, crisis económica. En ese sentido, somos una empresa con visión de sostenbilidad, por lo que debemos pensar desde ya en nuestros trabajadores del futuro, así como ya nos preocupamos por temas de medio ambiente, consumo de agua, agricultura sostenible y nutrición. El empleo siempre será un tema relevante.

Es decir, más que un asunto de responsabilidad social, es un asunto de negocio.

Si buscas estar vigente como empresa debes preocuparte por tu entorno.

¿Les interesa hacer un tránsito hacia ser una empresa B?           

Sí, hay un tránsito, una dirección en la que debemos de acomodarnos. El mundo nos exige ir por un camino y no podemos ir en un sentido contrario. No podemos hacer las cosas de la misma manera como si el mundo siguiera siendo el mismo de hace 50 años.

¿A cuántos jóvenes se podrán emplear con esta iniciativa?

Lo interesante de esta iniciativa no es el compromiso sobre a cuánta gente se podrá contratar sino a cuánta gente podremos impactar. Una charla de un ejecutivo sobre su día a día podría provocar y marcar a muchos jóvenes, y eso cambiar su visión de hacer las cosas. Promovemos charlas de construcción de currículos, para que los jóvenes ganen empleabilidad y sean más competitivos. Nosotros tenemos planes para aprendices, pasantías, generamos proceso de contrataciones para 100 o 200 jóvenes, a los que capacitamos y les agregamos valor. Pero, más importante que eso, es que llegamos este mensaje a más de 8,000 jóvenes por año.

¿Es un riesgo para las empresas invertir en un joven y que este se vaya a los dos años?

Es que de eso se trata este enfoque, de que los jóvenes ganen experiencia en las empresas, se capaciten, sean más empleables, y que cuando se vayan vengan otros a los que podamos seguir capacitando y agregando más valor como profesionales. Para Nestlé la temporada de verano, con los helados, es bastante intensa y requerimos contratar muchos jóvenes de forma temporal. Ellos llegan, se capacitan, crecen, y se van en busca de oportunidades pero con más fortalezas.

¿Las normas laborales dialogan con esta iniciativa o son una traba?

La flexibilidad laboral no significa otra cosa que sumar más gente a la estabilidad. Pero, en la medida en que la ley no permita más facilidades y formas sencillas de contratar y despedir, no será tan fácil formalizar. Una ley rígida y estrecha conlleva a que las pequeñas empresas y las pymes prefieran estar fuera de la estructura de beneficios. En este escenario, el único que queda mal es el empleado, quien se queda sin beneficios. Se pueden pensar normas que flexibilicen el trabajo juvenil, un régimen diferenciado, más ágil, para que las empresas contraten y despidan, así sea por tiempo ilimitado.

¿Cree que en un mundo laboral integrado por millennials, los sindicatos desaparecerán?

No creo. Somos fieles creyentes de que las uniones y sindicatos son formas de expresión que respetamos y consideramos que son necesarios. Probablemente las nuevas generaciones se sumarán y refrescarán el enfoque y la visión de los sindicatos, con una mirada más moderna, pero no creo que desaparecerán, porque los empleados siempre necesitan un nivel de representatividad, tanto de cara a las empresas como al Estado.

¿Las empresas serán cada vez más horizontales, como dicen algunos analistas?

Vamos hacia eso. En mi caso, me toca coordinar acciones directamente con un equipo de 20 personas. En el pasado, seguramente mi equipo habría estado integrado por 4 personas, quienes habrían tenido debajo otras cuatro, hasta llegar a las 20. Ahora nos conducimos de forma más horizontal, transparente, y eso reduce la confusión o la mala comunicación.

4 pilares de iniciativa por los jóvenes de Nestlé

1.- Obtener empleo: Generar empleo de calidad para jóvenes entre los 18 y 30 años de edad.

2.- Fortalecer habilidades: Desarrollar capacidades técnicas y blandas para mejorar su empleabilidad.

3.- Brindar apoyo: Ofrecer acompañamiento en procesos abiertos de capacitación y pasantía.

4.- Generar oportunidades: Sumar iniciativas para incrementar las posibilidades de obtener empleo.

José Luis Francia